miércoles, 23 de enero de 2013

Día de Reyes.

Lo reconozco. Me gusta toda la parafernalia que rodea al tema de los Reyes Magos. La magia y la ilusión de los niños. El nerviosismo de los adultos pensando en los deseos propios y ajenos. Sin embargo, no me atrae la idea de la visión de este día como una instrumentalización de las personas que nos quieren para conseguir cosas de alto precio y poco valor.

Inciso. No nos gusta eso de "has sido bueno?" o "si no te portas bien no van a venir los reyes" (que pasa... los "niños malos" no tienen ilusiones?). O ir de tiendas y elaborar listas interminables. Además, como en casa la tele prácticamente ni la vemos, conseguimos estar pelín al margen de todas las campañas publicitarias incitadoras del consumismo voraz en los niños de tres años. Así que, al principio del período navideño, cuando le preguntaban a Jorge "Qué le pides a los Reyes?" miraba con cara rara, de extrañeza y no sabía ni qué responder. Después de que se lo preguntaran unas diez veces, me empezó a decir que respondiera yo. Y después de veinte empezó a decir "un trineo" (ejem! con cara de pócker incluida de su señora madre). Un día, al intentar aclararle que para jugar con un trineo hacía falta la nieve y que por estos lares no era algo muy común, simplemente dijo: "quiero un trineo... y nieve". El día antes de la noche en cuestión, añadió una petición más: "animales"

Por otro lado, las costumbres importadas no son lo mío. Así que Papá Noel no conoce nuestra dirección (Jorge, cuando empezó a verlo por todos sitios me decía, "mira, mami... un duende vestido de rojo!!"). No es nada personal. Tampoco recibimos en casa al tió de Nadal, o al Olentzero, L'Esteru, Apalpador, Tientapanzas,...  Por nuestra casa pasan los Reyes Magos y la noche del 5 al 6 de enero, dejan toda su magia en forma de deseos cumplidos, en nuestro salón.

Otro inciso. Cierto es, que no acabo de entender el argumento de que así los niños pueden jugar con sus regalos durante las vacaciones de Navidad. Yo veo el Día de Reyes como la guinda del período vacacional, si le quitas la guinda al pastel... no pierde un poco la gracia?? Bueno, de cualquier manera, puedo aceptar que la gente se incline por una u otra opción, incluso le veo el sentido práctico para los que tienen a los abuelos paternos o maternos lejos y apetece compartir un día de ilusión de los niños, pero el estar con unos implica necesariamente no estar con los otros, ahora bien, fuera de ese supuesto... las dos opciones?? no es ser un poco glotones??

Para hacer la carta a SS.MM. papi y mami echaron una mano (por aquello de que fuera algo inteligible). Y papi hizo una carta requetechula de dibujitos. Al salir para acercarnos a la plaza del pueblo a ver la cabalgata, le dijimos si quería dejar su carta en casa para que cuando vinieran SS.MM la encontraran o si prefería dársela en mano. Primero dijo que en casa. Despúes se inclinó por la otra opción. Y así fue. Colgado en la mochila y todo el rato con su carta bien agarradita en la mano. No se le fuera a escapar.

El último. La cabalgata es otra historia. Las aglomeraciones no son lo nuestro. Esperar durante horas entre un tumulto de gente para poder ver cómo pasan a toda velocidad Dora, Bob o Mickey... amén de optar -con suerte- a poder dar la cartita de las ilusiones a un paje... uf! Así que la del pueblo se adapta a nuestros deseos a la perfección: cinco carrozas. Una de duendes y otra de bailarinas, así como las respectivas de cada uno de los Reyes y sus pajes. La banda de música para amenizar y una batucada para dar saltitos. Como solo van los niños del pueblo, TODOS pueden darle la carta en mano a los protagonistas, sentarse a su lado, tocarlos (para ver que son de verdad), contarles lo que deseen... Es perfecta.  

Jorge me sorprendió con, en el último momento, querer subir solito a entregar su carta. Al principio me pidió que lo acompañara. Pero al llegar a la escalera, prácticamente me echó. "Yo voy solo. No vengas mami, que yo puedo solo" (aclarar que había muchos niños con sus papás). En el último mes estoy notando comportamientos que me hacen ver la confianza que va adquiriendo en sí mismo. Miedito y alegría a partes iguales.


Bizcochón

Para SS.MM. hicimos un bizcocho. La sugerencia materna fue que les dejáramos el bizcocho entero y leche, para que se tomaran un tentempié a gustito. De eso nada. "Un trozo pequeño y agua... que si no, puede que se lo coman todo y no quede nada para desayunar nosotros..."

Entre los preparativos también estuvo hablar muchas veces con la guardiana del hogar, para que no asustase a los visitantes nocturnos con sus ladridos. Imagínate que los camellos no paren...

Y en la mañana del día 6... ay!!! que carita!!! Sorpresa. Susto. Alegría. Emoción. Se quedó más feliz que unas castañuelas con su trineo deslizándose por la nieve. Creo que se habría dado por satisfecho solo con eso.

Trineo y nieve

Pero también hubo animales. Para ser exactos... una selva entera. Cada animal con su respectivo cachorro y... con baobabs incluidos!! Y un río. Y un lago. Y también hierbitas dispuestas para ser zampadas por ciervos y cebras.

 Jirafas3

Todos en fila!

Elefantes

Jirafas2

Jirafas

Y como tenía que haber cerditos, pollitos y patitos...una granja en casa de la abuela.

Granja

Jugando

 Caballo2

También hubo algunas cositas para los no tan peques.

Pescaditos

Paquete

Lagartijas

Y música. Y cuentos. Ains... me nace una sonrisa cada vez que me acuerdo de esa mañana, que por cierto... se la pasó enterita jugando con sus animales!!

Ni que decir tiene, que después del día seis, todos los días pregunta si habrán venido los reyes a casa. O a casa de la abuela. O de la amiga. Eso de que tienen que pasar todas las estaciones del año de nuevo no lo ve demasiado claro, la verdad...

Nota: de todos es sabido que este día se puede realizar solo si se cuenta con la inestimable ayuda de los pajes reales. Gracias mil.

 

7 comentarios:

María dijo...

Eso si es un día de reyes de verdad y no las exposiciones de juguetes que se viven en otras casas que de tanta saturación los niños no saben con que jugar y les hace más ilusión romper los paquetes que los juguetes en realidad y hablo con conocimiento de causa pues eso les pasa a mis nietos que por más que queramos hacerles ver sus papis que los reyes es ilusión no consumismo no hay manera de hacérselo entender por eso siento admiración y hasta un poco de envidia por como educas a tu hijo.
Bravo,te felicito.
Un fuerte abrazó para los dos.

violetazul dijo...

Estaba esperando el post!!!
Estaba loca por ver esos arbolitos que tanto dolor de cabeza dieron ;)
Y ver a toda la sabana francesa en su esplendor!
Son rebonitos estos animales, eh?
No sé si pedirle de nuevo ayuda al paje francés ;)
Besos!

Aran dijo...

Qué post tan bonito!!

Yo estoy un poco igual ahora, quitando importancia a muchas cosas, deshaciendome de tópicos...

A Ale le pasa igual, cuando se le ocurre algo dice "me lo pido" jajaja.

Me ha encantado esa selva!!! de dónde es??

Gracias por compartir esos momentos

Un abrazo!!

Luisilla dijo...

Precioso post. Esa selva es divina!
Besotes!

ZEPETIT dijo...

Te acabo de descubrir. Tienes un blog ideal!

Zepequeña.

Laura dijo...

Hola!!! Me encantan estos animales!! Los arboles y "accesorios" entiendo que los has hecho tu, pero los animales? donde la has conseguido? me encanta que tenga un "cuerpo" de tela!!
Felicidades por al blog! me encantan tus creaciones!
Lali Alvarez.

glaramknits dijo...

Pero tu dónde compras esos juguetes tan maravillosos? Me encanta esa jungla!