jueves 3 de diciembre de 2009

Sobre las madrinas (VI y VII)

Hay muchos regalitos que le han hecho a Jorge y que esperan pacientemente a ser posteados. Entre ellos, y desde antes de dar a luz, están esta pareja de Nauties, de las madrinas Jess y Lolita.
Jorge los mira con cara divertida. Ya su coordinación visomotora va mejorando y es capaz de dirigir la mano hacia algo que se mueve delante de sus ojos y que le llama la atención. Dentro de poco, la pareja de Nauties, así como Sheldom, Elijah, el quintopus y el conejo espacial, saltarán de la cesta / Arca de Noé en la que viven para corretear por toda la casa y esconderse debajo de las camas. Mientras tanto, nos conformamos con mirar los colores, tocarlos un poquito y sonreirle a los tentáculos...
Gracias chicas!!

viernes 27 de noviembre de 2009

Mi mejor regalo

Hace un año por estas fechas, estaba en Santiago. Hacía frío y llovía. Disfruté muchísimo de aquellos días. De entrada, pensé en no ir, pero Less me convenció y me dió su palabra de que tendría fiesta nada más llegar.
Me daba un poco de pena estar tan lejos de los míos en una fecha tan importante para mí. Pero fue como una catarsis. Además, no estuve sola. Tuve el placer de que Mrs. Knook me acompañara y celebrara conmigo tan magno evento. La noche de mi cumple fuimos a una taberna de Santiago. Un sitio donde cenamos de fábula. Y de postre un trozo de tarta con una vela.
Casualmente, a un par de mesas de distancia, otra chica también celebraba su cumpleaños. Se llamaba Teresa. Al salir no pude reprimirme y me paré un momento a hablar con ella. Nos dimos mutuamente las felicidades e intercambiamos unas palabras. Teresa había vivido durante unos años en Fuerteventura y cumplíamos la misma edad. ¿Casualidades o causalidades? Al despedirnos, nos miramos a los ojos. Casi sin palabras, con la seguridad que tiene un erudito, concluimos que para ambas este iba a ser un buen año. Tenía que serlo. Lo ha sido. El mejor de mi vida.
De regreso y ya con los amigos, tuve otro trozo de tarta y un solo deseo al soplar mi vela: tener un hijo.
Hoy cumplo 37 años y mi bebé duerme en mi regazo. Gracias Less... por hacerme el regalo más bonito del mundo...

Jorge luciendo un modelo vintage de cuando su mamá nació.


Ya se ha dormido, ya lo he logrado
sus ojos ya se acaban de cerrar.

Solo unos meses y es tan extraño
ver su cabecita al despertar.

Y es suficiente para llenarme
y es suficiente para hacerme cambiar.

Y ahora mi vida ya es importante
y ahora su vida no puede esperar.

En mi vida por formar faltaba él
y su vida por formar está
en mi vida por formar hay un hueco a llenar
nuestra vida por formar.

Ya no soy uno, ya no estoy solo
ya tengo un niño ahora soy otro.

Mira y sonríe sin diente de oro
mira y me habla lo entiendo todo.

No siempre come no siempre llora
no siempre se despierta a su hora.

No siempre alegra cuando no duermes
pero se olvida si lo sostienes.

Hermano Lobo, "Nuestra vida por formar"

martes 24 de noviembre de 2009

Lactancia


Antes de dar a luz, cayó en mis manos el libro de Carlos González "Un regalo para toda la vida". Y, al igual que le pasó a mi homóloga gestacional, tuve claro cuál era el camino que quería seguir en el tema de la alimentación de mi bebé.
Jorge toma teta. Nada de sucedáneos. Ni biberón. Ni chupa. Tampoco agüitas con remedios milagrosos para acabar con esos dolores de tripilla que tanto le molestan, porque, a pesar de que los bebés de teta no suelen tener cólicos, a veces sucede. Y, dado que no se trata de esconder el problema, sino de intentar averiguar que ocurre para poder solucionarlo si está en nuestras manos, nos hemos vuelto "expertos" en lactancia materna.
Así hemos aprendido que la primera leche que sale del pecho en cada sesión, es más clarita y contiene más azúcares, lo que tiene varias consecuencias, entre ellas, que el bebé esté más activo y que se generen gases en los intestinos. La producción, en mi caso, daría para alimentar a dos niños más, de modo que no llega a consumir la "leche buena".
Con esas premisas, al principio me quitaba un poco de leche con un extractor antes de darle el pecho, pero claro, eso no ayuda a la autoregulación, ya que se sigue generando mucha leche. Después de consultar en varios foros, empecé a darle dos tomas seguidas del mismo pecho. La situación mejoró, pero él seguía pasándolo mal. Una monitora de lactancia, viendo in situ muestro caso, me recomendó esta segunda vía, pero llegando a darle hasta tres y cuatro tomas del mismo pecho, para así lograr que Jorge tome la "leche condensada" y además que se envíe el mensaje al otro pecho de que baje la producción.
En este punto es donde nos encontramos ahora. Jorge está más tranquilo y duerme más. Aunque los cólicos no han remitido del todo, así que en el mutuo aprendizaje que caracteriza esta época, hemos aprendido a escucharle y a identificar cuando llora porque le duele la barriga, de cuando lo hace porque está cansado o tiene hambre; así, en ese momento, comienza la sesión de masajes en la tripa, encogimiento y estiramiento de piernas, paseos "en posición de hacer caca", posición de "caballito" sobre la pierna de papá, inmersión en la bañera anticólicos (en los casos extremos y aunque sean las cinco de la tarde) y, como no, raciones extra de besitos, abrazos y palabras dulces para capear el temporal de dolor.
Y no hay duda de haberse equivocado uno con el tipo de llanto, porque el mismo siempre acaba igual: después de un concierto de tambores. Tras el cual, recupera la sonrisa de felicidad casi al instante.

sábado 31 de octubre de 2009

Sobre las madrinas (V)


Hay muchas cosas que postear y poco tiempo para hacerlo. De modo que se me han ido quedando en el tintero maravillosos regalos que le han ido llegando a Jorge en este mes y poco que ya tiene de vida. Como por ejemplo Sheldom, una tortuga obsequio de la madrina Violeta, que ya forma parte del Arca de Noé que tenemos en casa.


Es una ricura de bichejo y le pronostico largas horas de juego y felicidad con mi niño. Gracias mil por hacernos este regalo con tanto cariño!!!

martes 6 de octubre de 2009

El GranDía

Yo quería un parto natural. A ser posible en uno de los paritorios ideados para ello y recién estrenados en el hospital donde di a luz. Sin oxitocina. Sin epidural. Con musiquita especialmente elegida para la ocasión. Llevaba varias copias de mi PlanDeParto (por si acaso se extraviaba) que había entregado en el hospital hacía ya más de un mes. Cámara de fotos nueva para fotografiar a la familia recién estrenada. Deseos de tener el público justito: solo la matrona, Less y yo. Y la mente concienciada en que iba a ser una noche muy laaaaaaaarga.
Las contracciones empezaron a ser cada cinco minutos sobre las dos de la tarde. Pero claro, como yo tenía contracciones desde quince semanas antes, pues... no sabía si estas eran las "de verdad". Así que no puse en sobreaviso al papá hasta pasadas las cinco, hora prudencial, ya que no se iban. Al hospital llegamos a las siete. Con calmita. La sala de espera hasta los topes de gente (la navidad hizo estragos por estos lares) y yo con mi continuo balanceo de pelvis, para que Jorge tuviera claro el camino que debía seguir. Cuando por fin me pasaron a la consulta, y ya con contracciones poderosas, me dijeron que aún solo había dilatado un centímetro... Con lo cual, siendo primeriza, quisieron mandarme para casa, pero al vivir tan lejos se lo pensaron mejor y me dieron la opción de quedarme hospitalizada, de forma que, cuando estuviera "peor" avisara para que me bajaran de nuevo.
Solo dio tiempo de asignarme habitación, darme una ducha y dar un par de botes en la pelota. Rompí aguas y cuando me vieron otra vez (una hora después)... voilá ya había dilatado los nueve centimetros de rigor. Fue tan rápido que a Jorge no le daba tiempo de reponerse entre contracciones y sus pulsaciones bajaban mucho, tanto, que de entrada no le encontraban el corazón, con lo que de repente me vi en un paritorio rodeada de unas diez personas y yo con cara de susto. A Less lo sacaron en volandas de la sala de espera con un "corra, corra", le ayudaron a poner bata y accesorios (las calzas las perdió por el camino) y apareció con cara de velocidad a mi lado justo a tiempo de ver aparecer la coronilla de Jorge, al que sólo le hizo falta cinco empujones para salir disparado. Veinte minutos duró el parto (con felicitación incluida por mi "poderosa musculatura"... de algo me tenían que servir las sesiones semanales de ejercicios para el suelo pélvico que hacía desde la semana veinte). No hubo tiempo de visualizaciones de la "flor de loto que se abre", de música ambiental, de ir a por la cámara, ni siquiera de episotomía... Pero él nació estupendo, con sus 3'530 kg y sus 52 cm.


Gracias mil, a todos los que en estos días habéis dejado mensajes de felicitación en el blog, en el correo, en el móvil,... y perdonadme por no contestarlos uno a uno con el cariño que se merecen. Pero es que esta cosita no deja mucho tiempo libre!!!



La ilusión se hizo latido
y el latido un garbancito en su interior
poco a poco el garbancito
tuvo dedos, labios, ojos, corazón.

La inquietud golpeaba el nido
culebrillas en el vientre de mamá
y la resta de los dias
fue sumando vida contra la ansiedad.

Hubo fiesta en las flores
se inundaron los cauces de todos los ríos
y al unísono tosas las voces
hablaron de amor.

Se brindó en las tabernas
se encendieron farolas
en pueblos perdidos
y las musas brindaron canciones
cuando Pedro llegó.

La emoción cuadró su rumbo
la cabeza entre los pliegues del amor
rompió en luz un mes de julio
y el tic tac del mundo dió su aprobación.

La ilusión cumplió sus cuentas
del latido a la caricia del dolor
la mirada que despierta
guarda en su inocencia todo lo que soy.
Pedro Guerra "Cuando Pedro llegó"

domingo 27 de septiembre de 2009

Jorge


Nombre masculino de origen griego "Georgos"
(Geo "tierra" - ergon "trabajo").
"Aquel que trabaja la tierra"


Es algo inimaginable el que
esté dentro y que nade en su mar.
Será feliz y pensará que eso es vivir.

Nueve meses aguardando,
y no sabe lo que le deparará al salir.
Será feliz y sabrá que eso es vivir.

El día llegó,
no pude haber imaginado que oir
llorar a alguien me haría sonreir.

Tu primera victoria es nacer,
en esta noria que da vueltas en la historia,
de este mundo y de la gente.

Contarlo en una canción es difícil,
porque no hay tal palabra
que describa o exprese tanta ilusión.

Pasión por estar a su lado;
por tenerlo, abrazarlo y mimarlo.
Simplemente por vivir (...)

Joan Tena "La noria de Víctor"

martes 22 de septiembre de 2009

40+2

"La fruta madura se arranca fácilmente del árbol, pero ¿cómo sabemos cuándo un bebé está preparado para nacer? (...).
En Malasia las comadronas palpan los pies de una mujer cuando ésta está a punto de tener un hijo. Cuando el dedo gordo de los pies se enfría, significa que el calor del cuerpo se está concentrando en el útero para preparar al cuerpo para el alumbramiento. Una vez que los tobillos se enfrían, el parto es inminente. (A las mujeres japonesas les aconsejan ponerse calcetines para "mantener al bebé calentito"). Cada cultura tiene sus propias formas de preparar el parto y de facilitar la llegada del bebé. Una mujer tailandesa se comerá el capullo de un loto bendecido por un monje budista para que su cuerpo se abra como la flor de loto. Según la clásica meditación de los chakras (centros energéticos), en la coronilla se encuentra un loto de mil pétalos abriéndose hacia la divina energía del universo. Durante el parto las mujeres indias toman prestada esta imagen para visualizar el cuello del útero abriéndose en cada contracción. La sabiduría popular acerca del parto se centraba en un acertado simbolismo que a menudo conllevaba deshacer algún nudo a la menor oportunidad. Las mujeres africanas no se hacen trenzas durante el embarazo, y los indios navajos de América evitan tender la colada porque dicen que esta acción anuda el cordón umbilical. Muchos tratamientos para el parto son sugestivamente resbaladizos y representan simbólicamente el deseo de que el bebé se deslice fácilmente por el canal del parto. Antes de dar a luz, las madres cheroquis se bañan ritualmente en una infusión preparada con una corteza resbaladiza; también beben el jugo de una poderosa planta para que el bebé "salga pegando un vigoroso brinco". En el Yemen, la partera ofrece a la madre aceite y leche para que su hijo nazca con más facilidad. En el antiguo México, ls mujeres llevaban fetiches de la buena suerte, amuletos hechos con caparazón de caracol, para asegurarse de que el bebé se deslizara fácilmente hacia afuera al igual que un caracol asomando la cabeza por el caparazón (...)"

Deborah Jackson, "Mamá y bebé. La Sabiduría secreta del Embarazo, el Nacimiento y la Maternidad" Ed. Oniro.







Contracciones de amor
van y vienen de ti
por dentro y por fuera
de repente los latidos se aceleran
empiezo a sentir que es algo especial
la bolsa parece papel celofán
se rompe a la vez que veo escapar
el mar que en tu vientre me hacía flotar
no sé si será esta vez la última o la primera
solo sé que hay olor a primavera...
Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir
me acerco a la luz
tu abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida

Una luz al final
donde voy a pasar
hay ruido allí fuera
por momentos se te ensanchan las caderas
respiras y yo respiro por tí
empujas, no sé si deseo salir
me noto rodar despacio hasta el fin
más cerca, más ruido, más lejos de aquí
no sé si me voy de ti o eres tú quién me dejas
tu nerviosa y frágil,
yo desnudo y dando vueltas

Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir
me acerco a la luz
tu abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida

Después de salir, me dejan sobre ti
me hacen llorar, te veo sonreir
y sé que esto es algo que nunca
nunca jamás
nunca jamás volveré... a repetir...

Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir
me acerco a la luz
tu abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida (...)

Kesia "Respiras y yo"

miércoles 16 de septiembre de 2009

Cambio de hábitos en el embarazo

- Tomar un litro de leche o derivados lácteos al día (complicado para alguien que carece de hábito de desayuno. De modo que he pasado de tomar un café con leche a media mañana a tomar dos yogures en el desayuno, natillas y queso fresco en el almuerzo y leche en la cena).


- Evitar el estreñimiento (semillas de lino con los yogures, salvado de trigo en la leche de la cena,...)
- Consumir tres o más piezas de fruta al día (normalmente la fruta se me pone mala porque me olvido de que está en la nevera) entre ellas un plátano y una naranja (por aquello del potasio y la vitamina C)
- Suprimir los estimulantes (el café con leche de mediamañana, el cortadito de la sobremesa, el té de la tarde,... lo peor, sin lugar a dudas, el té)
- No consumir alcohol (dejar la copa de vino de los fines de semana para una viticultora en potencia es muy duro)
- Comer pescado azul dos o tres veces por semana (sardinas, chicharros, boquerones, salmón,... Less en varias ocasiones me ha dicho que me iban a salir escamas...)
- Reducir el consumo de dulces (esto pensaba que me iba a resultar más complicado porque era la base de mi alimentación, pero misteriosamente desde que me quedé embarazada, mi cuerpo dejó de pedirme chocolate, dulces, galletas,... qué sabia es la naturaleza!)
- Ir a la piscina (me da muchísima pereza, pero reconozco que es una gozada, sobre todo al final del embarazo)
- Hidratar para evitar las estrías (beber mucha agua y ponerme aceite de almendras después de la ducha, nada de productos específicos carísimos que hacen pensar a las embarazadas que van a estar fatal si no los usan)
- Caminar al menos 45 minutos diarios (soy demasiado vaga. Lo reconozco. En los períodos en los que me han permitido moverme me ha costado encontrar el momento a lo largo del día. Así que me obligo a salir y me llevo a Calima para que me haga compañía...)


- Dormir a todas horas (este aspecto es curioso, porque en mi caso ha sido todo lo contrario: yo, que era de las que "se duermen en la hoja de un berro", me he visto despertándome desde las cinco de la mañana, sin siesta y dando vueltas en la cama un par de horas antes de quedarme dormida; aunque todo tiene sus ventajas, como poder salir, Calima y yo, a despedir a Less a la puerta cuando se va al trabajo por las mañanas...)

domingo 13 de septiembre de 2009

Esperando el cambio de luna

Cuando echo un vistazo hacia atrás en los últimos nueve meses, me da sensación de vértigo. A pesar de todo... ha pasado tan rápido!!!

Nada más quedarme embarazada, la amenaza de aborto, después la de parto prematuro y, al final, lo que yo decía: que este niño solo quería llamar la atención!! Me veo con barrigón hasta la semana 42...

Y no es una queja. Estoy encantada. A estas alturas sólo tengo los achaques típicos: molestias en las ingles al caminar, los pies algo hinchados y... que es un suplicio darse la vuelta en la cama por las noches... De resto estoy estupenda!! Eso sí, el Sr. Braxton Hicks, como era de esperar, sigue por ahí, y se deja notar muchas veces a lo largo del día, pero sin ir a más. Creo, sin lugar a dudas, que el embarazo es una de las mejores etapas de la mujer. Además, realmente cambia la perspectiva sobre la importancia de las cosas. Actualmente me siento en un "estado zen" de tranquilidad que abruma.

No me da miedo el parto, ni temo perder la cabeza por el dolor. En un principio, me gustaría optar por tener un "parto natural", sin oxitocina, ni epidural, ni historias extrañas. Lo he dejado reflejado, por si las moscas en mi plan de parto. Pero claro, uno propone y los Dioses del Olimpo disponen, así que ya se verá. Quiero mantener una postura flexible y tampoco derrumbarme si las cosas no salen como hemos planeado. Lo que pienso es que si mi madre, que es una cobardica, pudo a parir dos hijas en casa... por qué no voy a poder hacerlo yo y encima en un hospital???

Ahora, como dicen los mayores, solo queda esperar el cambio de luna...


Colgante de "Las fases de la luna" hecho, bajo encargo, por la artesana Emma Vilageliu






Un cuento
la vida, la tierra, el universo
el cielo, los mares, el contratiempo
todo lo que canto es lo que pienso.
Se enciende la luz viene lo más bello
te escribo tu nombre en mi pensamiento
dibujo tu cara te como a besos.

Sin miedo vivo tranquila mis sentimientos
sueño con ver lo que llevo dentro
y acariciar y besar tu cuerpo
y disfrutarte en cada momento
y compartir contigo mis sueños
serás mi estrella en el firmamento.

Mi tiempo será la noche será el invierno
donde las hojas del árbol seco
será la brisa de mis mañanas
será las rosas será el agua
será la luz dentro de mi alma.

Sabía que la luna es
un caprichito de mujer
Sabía que la luna es
un caprichito de mujer.
Sabía que la luna es
Niña Pastori (Capricho de mujer)

martes 8 de septiembre de 2009

Va de mantas

Un día viendo un blog, leí que ningún bebé debería venir al mundo sin que tuviera un mantita hecha especialmente para él (entonces, claro, no sabía que la madrina Rita también se había puesto a ello...) Pensé que tenía razón, pero la verdad es que mis ánimos para hacer una manta eran más bien escasos. Sin embargo, cuando compré el libro "Natural Nursery Knits" de Erika Knight, supe que la Cellular Blanket sería MiMantita.


El hilo recomendado era el Rowan Milk Cotton DK, que llevaba tiempo llamándome la atención. Así que me puse manos a la obra y acabé por adquirirlo en la tienda online inglesa Laughing Hens. El tono elegido no se parecía demasiado al de la carta de colores de la web, pero la verdad es que me gustó mucho; además se trata de un algodón muy suave... en algo se le tenían que notar las proteínas de la leche!!


Cuando la empecé (hace escasas dos semanas) pensé que no me iba a dar tiempo de acabarla antes del GranDía, pero parece que el caballero al final va a llegar puntual a su cita. El calado es bastante simple, pero el efecto es muy mullido y esponjoso, de modo que ha sido un verdadero placer tejerla y ya puede gustarme, porque preveo que va a pasar mucho tiempo junto a mi piel...