lunes, 27 de marzo de 2017

De chalecos y gorros.

Un Milo con trenza sencilla y tweed de Katia.


Un Pebble de Katia Merino Classic (con la Katia merino tengo mis más y mis menos, nunca me ha acabado de convencer por la tendencia a deformarse que tiene en los lavados)




Y dos gorritos de mezcla de patrones (un poquito de aquí, un poquito de allá). Los dos son de Katia, el azul de Cotton Merino y el amarillo de Merino Classic.


 

lunes, 20 de marzo de 2017

Lisboa y sus sardinhas.

En nuestra escapada a Lisboa hubo cosas que me llamaron poderosamente la atención. Una de ellas fue la focalización que tiene los lisboetas en las sardinas. Encontraba sardinhas por todas partes. 
Sardinhas colgadas de los balcones. 



De cerámica. De tela. Hasta de chocolate!! 


Evidentemente a estas últimas no me pude resistir y me traje una cajita para el peque y sus más mejores amigüitas.




Pero, sobre todas las cosas, las latas de conservas. Preciosas latas de conservas maravillosamente decoradas. 
Las encontrabas en las tiendas para turistas, como una parte fundamental de los souvenirs que tenían que volver en tu maleta, sardinhas en tomate, en aceite, chocos, atún,...




Pero incluso, la cosa llegaba más allá, encontrando comercios especializados única y exclusivamente en la venta de latas de... anguilas!!! 







Ya fuera en comercios como tal o en venta móvil, como éste que nos encontramos en el Castillo de San Jorge, con un diseño más actual.





Yo puedo entender que se trata de una ciudad eminentemente pesquera, cuyos platos importantes son el bacalao y los mariscos, pero... no os parece así como demasiado esa focalización??

La respuesta la tuve gracias a las inclinaciones museísticas del Sr. Duende, quien tiene fijación con todo lo relacionada con la historia, y más en particular con el Imperio Romano. Así que, sin demasiado interés inicial por mi parte, me vi visitando el Núcleo Arqueológico de la Rua dos Correeiros. Y... oh!! Sorpresa!! Resulta que bajo una de las principales calles de Lisboa se encuentran lo que probablemente fueron las primeras instalaciones conserveras de pescado de la historia!!! Los romanos exportaban grandes cantidades de conservas de pescado dirigidas hacia todo el Imperio, llegando incluso hasta la mismísima Roma. En esta fábrica se encontraron hasta 31 tanques de conservación, amén de otro tipo de instalaciones de apoyo e incluso restos humanos.




Aún se conservan los preciosos mosaicos que cubrían gran parte del suelo de la vivienda.




Súper interesante esta visita y ampliamente recomendable para tener una visión más amplia de las razones por las cuales Lisboa es lo que es...






lunes, 13 de marzo de 2017

El paquete bomba.

La visita a la retrosaria de Rosa Pomar en Lisboa, trajo consigo un alijo lanero conformado por cuatro ovillos de Debbie Bliss Donegal Luxury Tweed Aran, dos ovillos de Malabrigo Worsted, dos de Malabrigo Lace y dos de Rosários 4 for Nature Print (por aquello de comprar una portuguesa)


La visita no estuvo exenta de complicaciones y dificultades. La primera de ellas fue que no había mucho tiempo disponible para ir hasta la tienda (llegamos un jueves por la tarde y nos volvíamos un domingo a mediodía), así que decidimos ir el viernes por la tarde, pero cuando conseguimos entender que para llegar hasta la calle en cuestión desde la calle que estaba en el mapa inmediatamente por debajo, había que coger un elevador... nos costó lo suyo, así que cuando llegamos estaba cerrada.

"No hay problema", me tranquilizó el Sr. Duende, "mañana por la mañana, antes de ir de museos, venimos por aquí". Pero, a la mañana siguiente habíamos concertado un cita a las 11:00 para ver unas ruinas romanas, nos acostamos tarde, nos levantamos pelín tarde también, con lo que hubo que aplazar el tema tienda. A todas estas, llovía a mares. Tanto, tanto tantísimo... que mi bolso de la cámara de fotos, supuestamente impermeable, se mojó, y con ello cámara de fotos y documentación... Lisboa Card incluida. Pues nada, a buscar un sitio para que la cambiaran. Y yo ya, entrando en modo pánico. Conseguí llegar a la tienda ya pasado el mediodía. Me deleité lo que quise y solo cuando fui a salir con la bolsota pensé... mmmm... cómo hago para que no se moje esto?? Dos bolsas, una del revés dentro de otra y si algo se tiene que mojar bajo el diluvio universal, seré yo... De modo que tuvimos que volver al hotel para dejar las lanas (y cambiarnos los calcetines).

Yo, que soy una chica muy lista, ya había pensado en la posibilidad no de comprar toneladas de telas o toallas de algodón, sino de que iba a sucumbir en esa tienda, así que me había llevado una bolsita de tela extra. Por si las moscas no cabía el alijo en la mini maleta que te puedes llevar como equipaje de mano.

El Sr. Duende, tan galante él, el día que nos íbamos me dice "no te preocupes, como tú llevas el bolso de la cámara yo te llevo la bolsita de las lanas". Y allá nos fuimos, cada uno con su bolsa. Tarjetas de embarque. Cola para control de equipajes. Que si uno se entretiene sacando la bolsita de los potingues, la tablet, el reloj,... El Sr. Duende que se pone de los nervios porque determinan que su líquido de las lentillas puede ser sospechoso de ser un explosivo peligroso y le hacen una pruebadenosequé... 

"Jop... que ya vamos con el tiempo justo... Vamos a darnos prisa que el avión debe estar a punto de embarcar..." Y en esto... unos cinco minutos después de haber pasado el control, yo detrás, intentando seguir el ritmo de paso acelerado marcado... "Por Zeus!! Y la bolsa? DONDE ESTÁ LA BOLSA???" 

El Sr. Duende pone cara de pánico. "Me la he dejado en el control!!!"  Y echa a correr en sentido contrario... Cuando llega, se encuentra a los de los cañones recortados acordonando la zona... "Sorry!! Sorry!! It's mine!! This bag is mine!!!" Cuenta que fue un poema la cara que pusieron cuando pasó la bolsa por el aparatejo de rayos y vieron el contenido... porque claro, se la había dejado en el suelo JUSTO ANTES de pasar el control, a ello hay que añadir que hacía poco de lo del paquete bomba en el aeropuerto de Bruselas, dejado en similares circunstancias...



Si es que... hay que reconocer que... ejem!! La bolsa en cuestión, su color y oronda forma, así como el nombre de la tienda de procedencia eran muy aparentes para hacer una fechoría de ese nivel... 


lunes, 6 de marzo de 2017

Sobre cómo sacar el lado positivo ante las adversidades.

El pequeño incidente del que hablé en el último post, me ha llevado a estar dos semanas en casa de mi padre. Los dos solos. Sin Jorge. Sin mi madre. Se ha dado la curiosa casualidad de que ha sido justo en el aniversario de su muerte. Creo que ahora es que él ha empezado a superar su pérdida. Es curioso el devenir que tomó su duelo. Mi análisis ha sido que para él fue tan doloroso, que... no se lo esperaba, ya que nunca tuvieron una relación idílica de amor. De modo que, cuando le faltó, como no podía entender tanta amargura, su cabeza le empezó a enviar mensajes de que ella, en el fondo no se merecía tanta pena, porque en sus 46 años de matrimonio no había sido una buena esposa. Construyó argumentos negativos en función de retazos de las historias que ella contaba de su vida en el país del que procedía. Tuvimos varios enfrentamientos a causa de todo ello, ya que, por mucho que uno entienda el proceso psicológico por el que él estaba pasando, el hecho de que de forma sistemática se desprestigie a alguien tan importante en tu vida y que ya no está presente... es difícil de aceptar. Pero ahora, después de cinco años, creo que ya lo ha podido asimilar e interiorizar en su vida. 

Este accidente, por otro lado, ha propiciado que diéramos un paso muy importante que ambos habíamos ido relegando en el tiempo, esto es, entrar en la habitación de mi madre, que hasta ahora había permanecido intacta, en sus cajones, en su armario e ir tirando todo lo que después de este tiempo inevitablemente no servía y ver si lo que sí sirve, puede serle de utilidad a otra persona. Mi padre en este momento necesita la presencia de alguien que lo acompañe a tiempo completo y esa persona tendrá que dormir en la que era la habitación de mi madre, que está junto a la suya. He tirado mucho, pero también he guardado bastante y, en medio, me he encontrado pequeños tesoros, como una pequeña cartita diciéndome lo mucho que me quería y lo orgullosa que se sentía de mi... fechada en el 2003!!! 

Sigo pensando que, como en todo, es importante respetar los ritmos individuales. A nosotros no nos ha surgido la necesidad de hacer este trabajo de "limpieza" antes. No creo en los plazos impuestos. Cada uno tiene una forma de andar. La casualidades de la vida han llevado a que la señora que va a acompañar a mi padre al menos en los próximos meses, sea del mismo país que mi madre, del que acaba, recién, de llegar, y que no tenga prácticamente nada de ropa. Casualidad? Causalidad? Destino? Karma? La vida...  

Muchos vecinos y familiares han desfilado por la casa para visitar al convaleciente, demostrando una vez más, la fuerza de la red de apoyo vecinal que aún queda en los pueblos pequeños. Por la calle, eran muchos los que me paraban para preguntar por su evolución. Mi tía, mayor que mi padre y convaleciente también de una caída reciente, todas las tardes se venía hasta nuestra casa, con muletas, para que no pasáramos la tarde sin compañía. A un albañil, amigo de mi padre, se le pidió que quitara el plato de ducha y lo sustituyera por gresite; al día siguiente comenzó la obra por la mañana y por la noche estaba terminada. "Nosotros los albañiles, somo como los médicos" me dijo, "si hay una urgencia, se deja lo que uno esté haciendo y se hace lo que es necesario"

Además, el hecho de que coincidiera en el tiempo con el carnaval ha propiciado tener la oportunidad de saborear las sopas de miel. Postre que se hace en mi pueblo solo en Carnaval. Consiste en rebanadas de pan empapadas en miel de caña, con cáscara de limón, canela en rama, matalauva y almendras tostadas. Cuando era pequeña recuerdo de comer rebanadas y rebanadas. Ahora me como una o dos y quedo saciada de dulce durante un día... 

Me llevo dos imágenes de estos días. La primera es de mi isla despuntando primavera. Me perdí los almendros en flor, pero me encontré los campos llenos de flores. Tagasastes en flor, margaritas, amapolas.




La segunda, corresponde a la mayoría de las tardes de estas dos semanas de cuidadora a tiempo completo: mi padre y yo ante la televisión viendo pelis del oeste. Su sillón y el mío pegaditos en el salón. Él dormitando y yo tejiendo. De vez en cuando me cogía de la mano y me daba besitos. Hemos tenido oportunidad de charlar largo y tendido sobre mi vida actual. No la entiende muy bien, pero la acepta. De hablar de pasado, presente y futuro. De Jorge. De la familia. De decirnos que nos queremos. Tiempo para dos. Impagable.


lunes, 27 de febrero de 2017

La inesperada visita del lindo pit bull terrier.

Estoy en La Palma desde el lunes. No estaba previsto. Vinimos en Navidad. Volvíamos en Semana Santa. La semana pasada mi padre tuvo una visita inesperada. Se disponía a salir de casa y al abrir el portón, un  perro de raza peligrosa entró sin llamar y se fue directo al cuello de la perra de mi padre. La perra, desconcertada, intentó esconderse detrás de mi padre, quien la defendió a capa y espada... con el palo de una escoba... sin demasiado éxito. Cuando los vecinos oyeron los gritos vinieron lo más rápido que pudieron, y con mucho trabajo y a palazos consiguieron que el perro soltara a la perra y lo sacaron al exterior de (uy! que cosas!) una propiedad privada...

A todas estas, ya mi padre estaba en un charco de sangre, que no se sabía bien si era de él o de la perra y se quejaba de un dolor muy fuerte en la pierna. Fractura de fémur. Hospitalización. Intervención de urgencia al día siguiente. Alta médica a los tres días (que también se las traen los protocolos de la seguridad social)

Así que pasamos de un señor que vivía solo, de forma completamente autónoma (se hacía su comida, se lavaba su ropa, conducía,...) a un señor con una alta dependencia (de entrada al menos y que no se sabe si de salida), que ha habido que comprarle una cama articulada, silla de ruedas, andador,... además de contratar a una persona que lo acompañe de forma permanente, porque a pesar de su fuerza y empuje, después de nueve días, lo más que ha conseguido es ponerse de pie (aunque el cirujano decía que al tercer día ya tenía que caminar con andador)

Y todo eso porque una señora se encapriche con un perrito y lo ponga en un piso pequeño con dos niños y... vaya! el perrito crece y es entonces cuando se da cuenta de que el piso es pequeño (eso no lo pensó antes?) y decide dárselo a un señor que tiene más espacio, a quien curiosamente se le ha escapado en varias ocasiones. Espera, espera, espera... no se supone que hay una normativa para este tipo de perritos? Ah! vaya! nomedigausté... 

Que tiene que salir siempre con bozal y bien amarraditos? pues no lo sabía...
Que tiene que estar registrado en un listado de perros potencialmente peligrosos? ay... vaya...
Que tiene que estar en un espacio acondicionado? mmmm
Que tengo que pasar un test psicotécnico para estas lides? no me diga? 
Que no se lo puedo dar por mi cuenta y riesgo a un tercero? ains... es que tengo mala memoria ...
Que tengo que tener un seguro? No me vale con el daños a terceros del coche?

A ver, señores dueños de Chuchos Potencialmente Peligrosos (a partir de ahora ChPP), me parece muy bien que ustedes quieran gastarse los cuartos en lo que les plazca. Me encantan los animales. Yo tengo un labrador que me ha dado muchas alegrías. Mi padre una pastora garafiana, que es casi como una persona para él. Toda mi vida he vivido rodeada de perros. Pero siempre con la premisa de la responsabilidad. Ten en cuenta, que si tienes un perrito, tendrás que sacarlo a pasear, comprarle comida, ponerle vacunas... Del mismo modo si tienes un ChPP, tienes que considerar la remota posibilidad de que.. ups! en un pequeño descuido agreda a alguien. No me basta con que le digas al policía... no me puedo creer que mi lindo ChPP haya hecho eso, no tengo la culpa, yo se lo presté a Pepito, o cosas por el estilo. Si mi hijo rompe con un balón el parabrisas de un coche, yo soy la responsable. La responsabilidad civil existe por algo. No puedes mirar para otro lado y ponerte a silbar.

No me da pena esa señora. Me da pena mi padre, que le han truncado de forma drástica y contundente, probablemente el resto de su vida. Tiene 84 años, dificilmente va a poder recuperar el ritmo de sus días. Y ese lindo ChPP, justo el día que fui a poner la denuncia a la policía, se había vuelto a escapar y a agredir a otro perro. Y si en vez de mi padre hubiera estado mi hijo? La gente no es consciente de lo que hace? Cuál es la causa por la que alguien es capaz de pagar un dineral por adquirir un ChPP? Estar a la moda? Convertirte en lo más de lo más? Fardar? Tan insegura es la gente, que necesita de este tipo de empujes para destacar?

Tanta irresponsabilidad me mata...

lunes, 20 de febrero de 2017

La chaqueta de los botones maravillosos.

El verano pasado quería hacerle a Jorge una chaquetita para un par de eventos importantes que íbamos a tener en el período estival. Como la graduación en la universidad de la niña de la casa. Quería algo sencillito, pero resultón. 



Descarté trenzas y calados. Después de mucho buscar, al final me incliné por este patrón de La Droguerie con hilo de algodón Natura de DMC (de mis favoritos en algodones). Sobre el hilo, nada que añadir que no haya dicho ya; me gusta mucho la caída que tiene y la gama de color, además de que tejerlo es una delicia. Sobre el patrón he de decir que, evidentemente, es muy fácil. Pero el tallaje... mmmm.... para mi gusto deja mucho que desear. 


Como se puede observar a simple vista, Jorge es un peso pluma, así que lo hice en un talla para seis años por aquello de no pasarme y que al final le quedara demasiado grande, pero, me resultó tan pequeño que tuve que alargarlo como cuatro dedos, incluido el largo de las mangas. Aún así, después de haberlo cosido, me parece que debería haberle puesto un par de centímetros más, ya que al girarse el vuelto hacia arriba, parece aún más corto (cierto es que en estas fotos está con una camisa de corte bastante largo, pero es que me encanta como le queda el conjunto)


Y vosotras, queridas lectoras diréis... "a esta chica le ha dado un aire... qué botones le ha puesto a la chaqueta del niño!" Pues la cuestión tiene su enjundia. Resulta ser que se me ocurrió la estupenda idea de ir a comprar los botones con él (error!) y entre tanta maravilla de colores, se le fueron los ojos a unos dorados con una piedra enorme roja en el centro. Después de explicarle que un botón rojo y dorado en una chaqueta azul de verano quedaba un poco raro eligió unos con una piedra verde, después otros con piedras transparentes brillantes,... y sí sucesivamente unos diez más. A todos le iba diciendo que no porque era muy dorado o muy rojo o muy brillante o muy loquefuera... Intenté que se inclinara por unos del mismo color o grises ("qué sosos!") o de madera ("qué feos!") o de figuritas. Hasta que llegó un momento en que me dijo, "a ver, mami... para quien es la chaqueta?? para ti o para mi??" y claro... me dejó sin argumentos... Así que éstos son los botones menos llamativos de todos los que eligió... imagínense cómo era el resto...

Reconozco que me puse de los nervios, de pensar en lo apañadita que era mi chaqueta y lo horrorosos que iban a quedar esos botones en ella. Incluso la dueña de la mercería (familiar nuestro, por cierto) me dijo, "muchacha, eso dentro de un par de semanas le quitas un botón, le dices que se ha perdido y se los cambias" . Pero no, la chaqueta trajo una nueva lección de vida, que no es otra que al igual que nosotras no tenemos ganas de ver a todas horas dibujos animados o de pintar cuando ellos pintan o de jugar a los legos cuando a ellos les apetece... sus gustos cada vez van a coincidir menos con los nuestros y cuanto antes lo asumamos, más fácil será para ambos y menos encontronazos tendremos a lo largo de todos estos períodos de crecimiento e independencia progresiva.

Por otro lado, y dándole la vuelta al asunto, me enorgullece que tenga una seguridad tal en sí mismo que le de igual lo que opine el resto de la humanidad; no dejarse llevar por las mareas y reivindicar el propio punto de vista, no es tarea fácil en los tiempos de uniformidad que corren. 


La carita cuando vio su chaqueta terminada, los ojos de asombro con los que miraba sus botones requetepreciosos y el orgullo con el que decía a todo el mundo "la chaqueta me la hizo mi mamá" merece la pena... 

Ya, hasta me gusta verlos... con decir que le compré un botón de repuesto por si se le perdía alguno... 

lunes, 13 de febrero de 2017

Donde están las llaves matarilerilerile...



Ocho menos diez de la mañana. Hora exacta en que hay que salir de casa si quiero llegar al cole antes de las 8:30. Atascos. Retenciones. El pan nuestro de cada día.
Desayuno de media mañana en la mochila. Dientes lavados. Cazadora puesta. Mochila al hombro.
Zapatos de mamá. Bolso. Móvil. Llaves. Llaves? LLAVES??? Donde están las llaves????

- Jorge, cariño, ayer cogiste las llaves para ir a buscar al coche la mochila... Donde las pusiste?? No están en su sitio...
- Yo creo que cuando bajé te las di... (Creo?? ay... madre...)
- A ver... vamos a hacer un esfuerzo, intenta pensar en lo que hiciste cuando subiste a coger la mochila al coche...
- Yo subí. Abrí el coche. Entré. Puse las llaves en el sillón. Cogí unas cartas que se me habían caído. Salí del coche. Cerré la puerta. Bajé.
- Vale. Cerraste la puerta y después le diste al mando?
- No. Le di al mando. Puse las llaves en el asiento y cuando salí cerré la puerta (doble ay... Nopuedeser que se hayan quedado las llaves dentro del coche... nopuedeser...)

A todas estas, ya estaba revolviendo toda la casa, intentando encontrar las llaves. Porque si no estaban en su sitio.... a saber dónde estaban metidas...
Las 8:00. Las 8:10. Las 8:15...
Desesperación. Enfado. Impotencia. Los siete demonios (incluido el de Tasmania) se me comían las entrañas. No decía nada, pero mi cara debía ser un poema. A la tercera vez que Jorge me dijo, "mami, respira hondo, que estás muy nerviosa" me dieron ganas de tirarlo por la ventana...

Así que ante la idea de que las dichosas llaves no aparecieran o lo que era aún peor... que se hubieran quedado dentro del coche... llamé al poseedor de las llaves de repuesto. Que raudo y veloz se puso las pilas y en cuarenta minutos estaba en la puerta de la casa (que teniendo en cuenta que cuando llamé estaba aún en la cama y que vive a cuarenta km es todo un mérito) 

En el intering y dado que ya no había remedio para solventar la situación que no fuera esperar las llaves sustitutas, pensé que no quedaba otra que intentar sacar provecho de la situación. Así que con la voz más pausada que pude, mantuve una conversación con Jorge...

- Jorge, tenemos que ver que podemos aprender de todo esto que nos ha pasado. Qué se te ocurre a ti?
- Mmmm... Que deberíamos levantarnos más temprano por si vuelve a pasar?
- Sí, bueno, eso también... pero para que no nos vuelva a pasar...
- Que deberíamos tener muchas copias de las llaves??
- No nos vendría mal alguna más, por si acaso. Pero.... se te ocurre alguna otra cosa?? (a todas estas, el enfado si bien se había disminuido algo, para nada se había eliminado, con lo que no sé de dónde saqué la flema británica de la que carezco para no decirle a voz en grito "Está terminantemente prohibido coger mis llaves!!!!")
- Poner siempre las llaves en el mismo sitio??
- Esa me parece una gran idea Jorge. Vamos a buscar un sitio que nos guste a los dos, un cuenco, una cesta o algo, que los dos sepamos que ESE es el sitio de las llaves y si las vemos fuera de ese sitio, sepamos que deben ir a parar allí de cabeza. Otra cosa que se me ocurre es que sea yo quien se encargue de coger las llaves, más que nada, porque así solo estarán de manos de una persona, con lo que si se pierden serán más fáciles de encontrar... que te parece?
- Me parece una gran idea mami... estás más tranquila?
- Sí... aunque esta tarde tenemos que buscar las llaves hasta que aparezcan...
(...)

Y aparecieron. Después de buscarlas durante más de horas. Caídas dentro de una bolsa con washitapes. Misterio. Los duendes. Supongo que alguno de los dos las puso sobre el borde de algo y en un intento de suicidio, cayeron allí. 

Balance: hora y media de retraso en el cole y en mi trabajo. Dos horas perdidas por la tarde buscando habitación por habitación las susodichas. Pero sobre todo, esperar que el modelado de cómo responder ante situaciones complicadas sin gritar, y buscando alternativas para que no vuelva a ocurrir en futuras ocasiones, vaya quedando impreso en algún lugarcito de ese cerebro...

lunes, 6 de febrero de 2017

Mantita de colorines.

El nacimiento de un bebé es lo más bonito del mundo mundial y siempre... (SIEMPRE) debería ir acompañado por una mantita tejida especialmente para el cachorro. A ser posible, con mucho amor.



 Esta mantita de algodón fue tejida para el hijo de una compañera de trabajo. 



La combinación de colores la eligió ella. Quería que fuera algo con mucha vidilla, porque considera, como un gran porcentaje de las mamás de bebés varones, que los colores y la ropa en general que nos quieren vender en la mayoría de las tiendas son muy sosas.



Está tejida con hilo doble, en algodón Natura de DMC, siguiendo éste patrón.



El resultado, para mi gusto fue bastante satisfactorio, aunque si la hiciera de nuevo le añadiría, al menos, dos franjas más (una de crema y otro color) y dos picos más de ancho.

Aún así he de decir que me encantan como quedan los colores!!!!

sábado, 28 de enero de 2017

Lisboa: Parte 2 (Retrosarias)

Después de haber estado en la tienda de Rosa Pomar... todas las retrosarias de Lisboa dejan de tener interés yarnístico para pasar a ser vistas como objetivos turísticos de la ciudad. En ninguna de ellas pude apreciar hilos interesantes. Mucho algodón, por supuesto, dado que hablamos de Portugal y lanas Katia por doquier. No es que me desagraden las lanas Katia, pero teniendo muy cerca de casa al distribuidor para las Islas Canarias... para qué??


Lisboa está muy bien dotada de retrosarias, esto es, mercerías de antaño mejor o peor conservadas, con miles de botones en sus estanterías, cintas, hilos, y todo lo imaginable que pudiera vender una mercería desde hace cincuenta años. De las más bonitas, por ese aire de anclaje en el siglo pasado, es la Retrosaria Bijou, en la Rua da Conceiçao 91, fundada en 1915. Es una delicia pasar el umbral e imaginarse allí a un incesante goteo de señoras de la mañana a la noche adquiriendo todo lo necesario para sus vestidos de fabricación casera.


Mantiene las estanterías y una caja registradora... que no me extrañaría nada que fuera puesta allí por su mismísimo fundador....




La calle tiene múltiples retrosarias, que, aunque no tengan la misma puerta de entrada, mantienen el mismo estilo en el interior. Esta caja registradora está a solo unos pasos de la anterior,


Me recordó muchísimo a las mercerías de mi pueblo, donde mi madre, que era costurera, me llevaba casi a rastras y me hacía esperar con ella las colas que se formaban mientras se elegían botones, hilos y cremalleras. De pequeña me parecía una tortura. De mayor siento una atracción irrefrenable hacia este tipo de establecimientos, planteándome incluso que si alguna vez se dan las circunstancias adecuadas, me encantaría tener una tienda de este tipo.


En otro orden de cosas, está CHIcoraçao. No venden hilos, sino productos elaborados con los mismos. Ubicada en Rua Augusto Rosa (à Sé), 24, la encontramos de casualidad una vez vista la Catedral de la Sé y subiendo hacia el Mirador de Santa Lucía. Me pareció una tienda muy interesante por la calidad de sus productos, así como por la distribución de colores, que le daban a la tienda un aspecto precioso. Daban ganas de sentarse en una silla y ponerse una mantita sobre las piernas...








Mi conclusión personal, es que si buscas algodones y acrílicos, Lisboa es el lugar adecuado, en forma de decenas de retrosarias que encontrarás sin dificultad. Ahora bien, como te decantes por hilos de mayor calidad, solo la Retrosaria de Rosa Pomar podrá satisfacer tus deseos...