domingo, 6 de marzo de 2011

Coccigodinia, coxigodinia, coxialgia,...

Todos vienen a decir lo mismo: dolor agudo en el coccis (coxis).
Yo nunca lo había sentido hasta que me quedé embarazada.
Empezó con molestias al segundo mes. Supongo que con los cambios fisiológicos del cuerpo al prepararse para el embarazo. Mi fisio dice que está roto y que probablemente siempre estuvo así, provocado quizás por una caída cuando era pequeña, pero la musculatura de la zona pélvica lo había equilibrado para no causar dolor.
Al ir aumentando la panza, aumentó el dolor. El parto, sin embargo, no representó un cambio significativo en ninguno de los dos sentidos.Gracias a mi amiga Carmen, supe que el Hospital Dr. Negrín de Las Palmas había una fisiterapeuta especialista en suelo pélvico que tenía un grupo de embarazadas, con las cuales trabajaba ejercicios para mejorar la elasticidad general de cara al parto y, específicamente, el suelo pélvico.
Desde la semana veinte fui religiosamente a sus sesiones. Además, en casa, me hacía la tabla una o dos veces más por semana. Estoy convencida de que mi maravilloso parto (corto, sin epidural, sin oxcitocina,...) fue, en parte, gracias a esos ejercicios. Al estar dentro de ese programa, dos meses después del parto hacen una revisión para detectar problemas derivados del embarazo y parto y es en este momento, cuando me detectan mi "problemilla". El médico rehabilitador, me hace una manipulación (esto es, un tirón manual del músculo que sujeta al coccis) que me hace dar un grito que se oye a varias manzanas de distancia y con el cual no se obtiene ningún resultado. Dos meses más tarde, otra revisión y otra manipulación. Mismo resultado. Otros dos meses después... derivación a un servicio de rehabilitación general, donde me trabajan la zona lumbar (masajes, tens, higiene postural, ultrasonidos). Ninguna mejoría.
En esto que estamos ya en el mes de junio y por casualidad me encuentro con la fisio que trabajaba con el grupo de embarazadas. Tan encantadora ella, se ofrece a echarme un vistazo y me dice que lo mío no tiene remedio, simplemente porque el coccis está roto, peeero, que dado que es un problema que surgió Dios sabrá cuando, se podría trabajar para intentar que la musculatura lo sostenga de tal manera que sea lo menos doloroso posible.
Su trabajo, todo este tiempo, ha consistido en masajear de forma digital, las paredes internas, tocando los puntos de dolor; lo cual era sumamente doloroso en un principio, pero que ha ido diluyéndose poco a poco con el paso de los meses. En enero, ambas decidimos que lo que no se había arreglado hasta ese momento, dificilmente iba a cambiar. Yo diría que el dolor ha disminuido en un 90%. Me puedo sentar y levantar tranquilamente, y solo noto una leve molestia.
Estoy sumamente contenta por haber tenido la gran suerte de haber dado un equipo de especialistas tan bueno. En la misma medida, me da mucha pena, porque es un problema que según parece es más común de lo que se piensa y la gente presupone que es algo que no tiene remedio o les da vergüenza comentárselo a su médico o van a fisios que no están especializados que les recomiendan (como a mi) que se sienten sobre un donut/flotador para evitar que la zona se resienta (MAL!!!!!! con eso lo que se consigue es que la la musculatura del suelo pélvico se afloje y el dolor empeore!!!!!)Si hay alguien que lea este post porque tiene un problema similiar, que tenga claro que hay solución, solo tiene que buscar a los especialistas adecuados. Según la información que me han facilitado, me consta que, si en esta fase mi dolor aún perdurara en la misma medida, aún habría pasos que dar, como hacer infiltraciones en la zona o, en última instancia, extirpar el coccis de forma quirúrgica.
Desde aquí mi profundo agradecimiento a Dory Gil y a las doctoras especialistas en suelo pélvico a las que he tenido la suerte de encontrar en el Hospital Doctor Negrín, que, aunque no lo parezca por la excelente y continuada atención prestada, pertenece a la sanidad pública. Espero que su programa continúe durante mucho tiempo, por la ayuda que prestan a tantas embarazadas y, egoístamente, por la que espero que me den a mi en mi próximo embarazo...

10 comentarios:

SIONA dijo...

cuidate mucho princesa, que no me entere yo que tienes ningun tipo de dolor ....
un abrazo,
SIONA

vanesa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vane dijo...

A ver si ya puedo, jeje.
Si era solo para decirte que vaya rollo lo mal que lo has tenido que pasar pero que me alegro muchísimo de que hayas mejorado tanto!!!
No tenía ni idea de que se pudiera tener el coxis roto y no saberlo!!!

Oye, una pregunta, tú crees que tiene relación lo de tener una buena musculatura del suelo pélvico para tener un buen parto? Imagino que influirá a la hora del expulsivo, pero las horas anteriores dependen de cómo se contraiga el útero, el tipo de contracciones y sobre todo la cantidad de oxitocina que segregues... vamos eso pienso porque en mi caso no llegué a ponerme de parto, nunca dilaté nada, ni se me borró el cuello del utero, ni tuve contracciones... y tuvieron que inducirme por miedo a que se produjera sufrimiento fetal. Sin embargo el parto fue una maravilla, salió en tres empujones y no me hicieron episiotomía ni nada. Por eso pienso que no debe tener mucha relación pero la verdad es que nunca me lo he planteado, tendré que investigar para salir de dudas...

besitos!!!

Adijirja dijo...

Ahora parce que sí... vete tú a saber lo que ocurrió... los duendes quizás... :)
Bueno, a ver, si puedo responder a tu pregunta (siempre desde mi experiencia y teniendo en cuenta que no soy profesional de esta rama ni nada de eso). En el preparto y parto, lo que se necesita es que la musculatura sea firme, pero también flexible. Las contracciones previas al parto, facilitan que el niño vaya descendieno poco a poco por el canal del parto y el camino estará mejor "señalizado" si tu cuerpo lo ayuda. Si durante 5 meses tú estás trabajando todo lo que es la zona pélvica mediante ejercicios para potenciar el estado óptimo de los músculos, también haces que tu cuerpo interiorice cuáles son los movimientos que tiene que hacer, si además, desde que comienzas a tener contracciones ayudas con ejercicios de pelvis de izquierda a derecha (de pie apoyada en una pared, de rodillas con el pecho apoyado en una pelota grande, sentada en la misma,...), facilitas la adaptación de la musculatura y el descenso por los distintos planos.
No sé en tu caso particular, porque cada mujer es un mundo, pero sí te puedo decir que en el mío, después de 8 horas de contracciones suaves (y en este plan de meneito del que te hablaba), cuando llegamos al hospital, solo había dilatado un centímetro, dos horas después, ya tenía los 9 de rigor y mi expulsivo duró 10 minutos.
Para mi el asistir a esas clases semanales fue de lo mejorcito que hice durante mi embarazo...
Un beso, guapa!!!!

Vane dijo...

Pues mira, es bueno saberlo! aunque en mi caso no creo que hubiera ido a las clases, soy tremendamente perezosa para eso, ya me costó ir a las de preparto... Aunque siempre he querido tener una pelota de esas (tenía que haber guardado la que tenia de pequeña, jajaja).
Si en un futuro llega otro embarazo intentaré ejercitar el tema aunque sea en casa con la Marini subiéndose encima de mí, jejeje.
Muchas gracias Adi!! Un besote!

Mamá Carmen dijo...

Espero que siga así y no llegue a mayores. Lo del flotador lo probé bien joven, iba hasta clase con él en alguna ocasión en primaria. Antes me dolía más, pero ya ni me entero, no sé si estará roto como el tuyo, aunque lo dudo porque no me molesta mucho, sólo cuando estoy en un sitio duro mucho tiempo sentada. A mi me contaron que con el parto podría volver al sitio, si era ese el problema, y ojalá hubiera podido hacer ejercicios en el embarazo, no era recomendable con contracciones antes de tiempo. Un beso guapetona.

Anónimo dijo...

"aunque no lo parezca por la excelente y continuada atención prestada, pertenece a la sanidad pública"....
Muy señora mia: Con todos los respetos en la Sanidad Pública trabajan excelentes profesionales.

Adijirja dijo...

Sabía yo que esa frase podría crear polémica...
Me refería, querido anónimo, a que el trato ha sido sumamente exquisito, muchísimo más de lo esperado para un hospital público y saturado por la demanda de la población.
Personalmente, soy usuaria de la sanidad pública. Nunca he tenido, ni creo que lo tendré un seguro privado. Considero que los profesionales que trabajan en ella son de lo mejorcito que uno puede desear. Sin embargo, en muchas ocasiones y dada la premura que requiere la atención a un número muy elevado de pacientes por día (que es a lo que los obliga en este momento la administración), el trato profesional-paciente, no es del todo el más adecuado.
Espero que sepa aceptar mis disculpas si no he sido del todo clara al respecto.
Atentamente,
Adi

Anónimo dijo...

Disculpas aceptadas. Es que los trabajadores de la Sanidad pública soportamos a diario críticas desde todos los sectores: de los que mandan por todo lo que se gasta, por lo que se tarda, de los pacientes-clientes porque esperan, porque a veces no se les dice lo que quieren oir, e incluso de nosotros mismos .. y es desalentador.

Anónimo dijo...

Acabo de leer tus comentarios. Te quiero agradecer que cuentes tu expriencia xq yo tengo desde el embarazo el mismo problema y no sabia a quien dirigirme. Conozco a la gente de suelo pelvico del negrin, gente estupenda. Me volveré a poner en contacto con ellos. Un saludo