viernes, 14 de noviembre de 2008

Amigas por encima de todo

Un día, cuando llegué a mi habitación en el colegio mayor, ella estaba allí, quitando las cosas de su maleta. Era mi nueva compañera de dormitorio. Una estudiante de matemáticas dos años más pequeña que yo. Desde el principio hicimos buenas migas. Pintamos de azul las puertas de la habitación. Y por las noches hablábamos. Hablábamos. Hablábamos.
Los tiempos de los agobios y el estress, a una la hacían sentarse en la cama de madrugada y preguntar "¿Dónde estoy? Aquí, allí... qué más da?" y volverse a dormir, mientras que a la otra la hacían tener pesadillas cuyos protagonistas eran flexos gigantes que perseguían a estudiantes por caminos de números.
Cuando decidimos irnos del colegio mayor, compartimos piso. Primero uno. Después otro. Estudiamos. Cantamos. Lloramos. Bebimos. Reímos. Siempre juntas.
Uno de los juegos favoritos era contar historias mientras íbamos en la guagua. A cual más truculenta. Una empezaba y la otra seguía el argumento. Y como la gente era tan cotilla, siempre había alguien que escuchaba con disimulo. La gracia consistía, claro, en ver la cara de susto de los compañeros de viaje cuando bajaban en su parada.
Era la mujer perfecta. Sagaz. Crítica. Inteligente. Divertida. Y tenía la gran suerte de que era mi amiga.
La vida, con sus extraños senderos nos separó por un tiempo. Al principio los abrazos sabían a compromiso. A preguntas que se desvanecen sin ser dichas. A culpas que se achacan sin dar oportunidad de defensa. Nos costó cinco años sentarnos a hablar de lo que había sucedido. De los porqués. De los azares. Mirándonos a los ojos.
Y poco a poco volvieron los abrazos sin dobleces.
Ahora vive con su pareja en Tenerife. Estuve con ellos cuando nació su hijo. Cuando cumplió un año. Cuando cumplió dos. Nos llamamos por teléfono a menudo. Si ellos vienen a Gran Canaria procuramos vernos, aunque solo sea un ratito antes de subir al barco. Comen en casa o se toman un café. Si yo voy a Tenerife, a veces me quedo en su casa o almorzamos juntos. No hay rencor. Solo confianza. Respeto. Cariño. Los quiero... con ese amor sin fisuras que únicamente da la madurez.


17 comentarios:

Penélope dijo...

Qué bonitas son las sombras de los vasos de agua.
Un abrazo. :)

Motz dijo...

Que bonito que aún perdure

beemade dijo...

A veces cuesta un poco asumir el cambio...entender que el tiempo pasa y se llena de otras cosas que se hacen hueco entre las anteriores y a veces lo ocupan por completo. Qué rico que valores esos cafés que de refilón llegan. Eso es permanecer y es a veces más importante que llegar.
Me encantan tus comentarios en Beemade...gracias!

besitos al tuno dijo...

A mi me ha pasado eso con bastantes amigas. SE les pierde la pista, pero sabes que siempre están ahí y que, aunque pase un millón de años, ellas te están recordando a cada segundo y te lo demuestran. Te felicito por mantener esa amistad, hoy en día es muy difícil hacerlo. Besos.

Glora dijo...

Precioso!
Qué bien lo escribes!!

Maie dijo...

que lindo post...
Yo tengo una amiga que no me habla y nunca supe por que? me parece exesiva su actitud si es solo por solidaridad con mi ex esposo (era amiga de ambos) la verdad es de esos capitulos que se quedan abiertos. Eramos personas muy distintas pero fuimos verdaderas amigas y a veces la extraño. Una vez trate de acercarme y simplemente me ignoró...lo que mas me duele es no saber que ocurrió, porque sinceramente no lo sé. Ambas viviamos lejos, no hubo disputas, no hubo nada... solo distancia y rumores de que me detestaba... yo jamás dije nada que pudiese ofenderla..así que pues me tocará quedarme con la duda.

Mamá Carmen dijo...

Aunque estuvieron un tiempo alejadas ahora están en contacto, eso es lo bueno de la amistad. Yo tengo varias amigas así, a las que seguir hablando sin más, aunque pasen muchos meses sin hablarnos (hace años que no nos vemos) podemos preguntarnos unas por otras y seguir con la amistad. Sin duda hay que deshacer los malentendidos cuanto antes porque nos impiden seguir avanzando.

Un abrazo.

Penélope dijo...

TAU Cerámica ha vencido en Sevilla, superando a su rival por un resultado final de: 74-101... y las guindas van a la cuna del cacao: Mexico.
Pero os he tenido tanto tiempo esperando con este sorteo que me sabe mal dejaros sin un regalíto. Así que si me mandais vuestra dirección a mi emiliano (kbi@euskalnet.net), algo pequeño, ligero y en sobre saldrá del Gran Cajón Desastre para vuestros respectivos lares. Un beso. :)

Anónimo dijo...

La última vez que hablamos, lo expresaste tan bien... Lo que somos, la vida que tenemos, es fruto de pequeñas decisiones, de pequeños golpes de suerte que hacen que nuestro camino tome esa, y no otra dirección. El día que llegué a aquella habitación en el colegio mayor, no lo sabía. Me llevó tiempo darme cuenta. Hoy se que en esa habitación estaba la posibilidad de llegar a ser quien soy ahora. Gracias por tantos y tantos momentos que atesoro y me acompañan y animan y alegran en cada etapa del camino que por suerte compartirmos. Gracias por dedicarme esta parte de tu blog. Gracias por permitirme formar parte de tu vida y, sobre todo, gracias por regalarme un trocito de tu corazón. Tu amiga, que te quiere.

violetazul dijo...

Ay por Dios! que hoy estoy mu sensible... que las lagrimillas me salen, y tengo ganas de regalar abrazos y de decir tequieros... tengo uno de cada para tí, te los mando!!!!
besos

van dijo...

poco que añadir a lo que ya han escrito arriba... cuando la amistad es de verdad, cuando merece la pena, habla por sí sola...


que dure!!!!!!!

milbesos

Luisilla dijo...

Cris wapa! cuántas cosas te han pasado desde que no puedo leérte regularmente... me alegro que estés más zen (si cabe) y me alegro que te encuentre mejor. A ver si saco un ratito más en la jornada laboral y te escribo más...
Un besazo y un abrazo muy fuerte.

Luisilla dijo...

jejeje lo del exorcismo estaría bien, mi profe de pilates dice que un reiki se limpian las malas energía... así que si veo que la cosa no mejora, a lo peor voy y lo hago! Un beso wapa.

Lolita Blahnik dijo...

jo, que lloro, yo tambien...
Las relaciones y las personas vamos cambiando a lo largo del tiempo, nos alejamos un poco, nos volvemos a acercar... es inevitable. Pero yo no desespero, se que hay personas que han sido muy importantes en mi vida que volveran.
muchos besos!!!

Casiopea dijo...

Madre mía... Enlazando un post con otro... decididamente yo no podría. ¿Rencor? No lo sé. Pero no, no podría. No podría quedarme como si nada ante una cosa así. Me parece perfecto que la otra persona, las otras dos personas, rehagan su vida. Pero sobre mis ruinas, no. Si no hubo ruinas, mejor. Pero si uno deja de hablar por un tiempo con alguna de las dos personas es porque sí las hubo. Es muy bello cómo lo cuentas, pero la historia descarnada duele.

Besos

Casiopea

clara dijo...

Estoy con Casiopea, acabo de leer el post siguiente y no se si tu imaginación es impresionante o es que tienes más aguante del que yo tengo.
Lo que no me queda muy claro es si dejaste de hablar sólo con ella o con él también.

En cualquier caso me gusta como escribes

Anónimo dijo...

A ver,a ver, antes que nada felicitote por ser una gran narradora y solo quien ha sufrido y superado los embates del tiempo puede describir sus vivencias de tal forma que saben a dulce hiel...supongo que se quedo con quien tu creeiste amar en su momento y solo fue un amor a destiempo y por tal razon,ambos te hicieron un gran favor por que hoy y no en el ayer eres una magnifica persona por brindar tu amistad sin dobleces....soy Maria Elvia,y como dicen los musulmanes,!mexicana! de corazon ,palabra y pensamiento