miércoles, 17 de agosto de 2011

Mi mamá.

Mi mamá está malita.
Lleva mucho tiempo malita. Su médico decía que era una gastroenteritis. Pelín larga, a decir verdad. Cuando se dieron cuenta de que podía no serlo, le dieron cita con un especialista, allá por abril. Después de varios intentos frustrados, parece que la cita la tiene para finales de agosto...
En junio los síntomas empeoraron y buscamos un médico privado.
Solo con una eco ya teníamos un diagnóstico bastante viable: cáncer de colon. Antes de hacerle la endoscopia (que por cierto, por estos lares tiene una lista de espera de dos años), se puso peor, así que en cuestión de dos horas dejó de estar en su camita en La Palma, para coger un avión hacia Gran Canaria y plantarnos en urgencias del hospital, donde le hiceron un poco más de caso. Aquí la endoscopia tardaron dos días en hacérsela, confirmando el diagnóstico y dejándola ingresada por riesgo de oclusión intestinal.
Pruebas varias después, determinaron que no había metástasis y que lo procedente era operar. Hacer un cortaypega. Los primeros cuatro o cinco días eran los críticos, por la posibilidad de que se abriera la unión interna que habían hecho. Los superó. Empezó a comer bien y a hacer pasillos en el hospital. Justo cuando pensamos que iban a darle el alta, empezó a sentirse mal. Un dolor difuso. Pérdida de apetito. Que si eran gases. Que si una infección de orina. Que si electro. En una eco le vieron una laminilla que pensaron podía ser un hematoma. O pus. Pero no, era caca. Peritonitis.
Operación de urgencia el sábado por la noche.
Dentro de nuestra inconsciencia, ni nos planteamos qué pasaría después. Solo que la operación saliera bien.
Y salió bien, peeero, "la señora tiene 72 años, un cáncer y dos operaciones en ocho días, además de que la mortalidad en estos casos es bastante elevada. No obstante, somos positivos..."
De cabeza a cuidados intensivos.
Un día. Cóctel molotov de antibióticos. Respiración artificial. Sedación absoluta. Riñón que va muy lento.
Dos. Riñón mejora con diuréticos. No diálisis. Quitan la sedación.
Tres. Estable. De respirador a mascarilla de oxígeno. A ratos se olvida de respirar. Casi no puede hablar. Salida prevista en un día.
Cuatro. Mucho líquido (solo en antibióticos dos litros!!!!). Líquido que se va para los pulmones. Está tan débil que no tiene fuerzas ni para rascarse la nariz. Chorro de oxígeno por horas para mantener el pulmón. Salida prevista: ¿¿??
Cinco. Cruzando deditos.

La peritonitis es el principal riesgo de esa operación. Así que lo más lógico es pensar que ha sido porque su cuerpo rechazó uno de los puntitos que le dieron.
Aunque hay versiones para todos los gustos, desde la de mi padre que sugiere la extrema juventud de los cirujanos (desde mi punto de vista, así tenían los conocimientos más frescos), hasta la de algunos que sugieren que los enfermeros y médicos no fueron lo suficientemente diligentes como para darse cuenta antes de lo que estaba ocurriendo o la de otros que se inclinan por acordarse de una auxiliar de enfermería que la noche antes de que mi madre empezara a "ir para atrás" le montó una bronca por tocar el timbre de madrugada dos veces con un intervalo de media hora porque su pañal estaba empapado, diciéndole lindezas como que no estaba en un hotel de lujo, que era una mimada o que había pacientes en un estado mucho peor que ella. Mi madre (señora mayor, calladita, que todo lo pide por favor y siempre da las gracias, de las que por no molestar no respiran) ante semejantes lindezas pide dos pañales para cambiarse ella misma cuando sea menester o que le dejen la baranda de su cama bajada para levantarse sola, a lo que la auxiliar se niega, de modo que encima, tiene que ponerse a expensas suyas. La compañera de habitación increpa a la susodicha, diciéndole que se está pasando y que además, ha sido ella quien ha tocado el timbre por segunda vez. Ni modo.
Quizás es casualidad, pero lo cierto es que después de esa noche le cambió el semblante, de "la mano de nervios" que se cogió. Al día siguiente hablé con el supervisor. Supongo que le echaría una bronca. Supongo que seguirá pensando que tenía razón y que a "los enfermos hay que educarlos, para que te respeten" (literal). Quizás se disculpó con su jefe y le prometió que no sería mala nunca más. Que había tenido un mal día. Supongo que se iría enfadada para su casa y que esa noche no cenó.
Pobre. La verdad es que es una injusticia ser una sola auxiliar de noche para 33 enfermos y que encima esos enfermos te estresen haciéndote trabajar dentro de tu horario.
Lástima que aún no haya tenido oportunidad de expresarle mi apoyo ante sus demandas.

21 comentarios:

Glora dijo...

Miniña!! Siento mucho por lo que estás pasando, tú, tu mamá y toda tu familia, de veras lo siento!!
Qué falta hace en momentos como estos tener el apoyo de todas las personas que te rodean, incluidas por supuesto las personas que trabajan en los hospitales...
Te mando un abrazo intenso y sincero desde Arinaga y mis mejores deseos.

Mrs. Knook dijo...

Qué triste lo que leo... No me imagino lo que estáis pasando y la rabia de todos los errores, las listas de espera, los nervios, la impotencia.
Espero que todo salga bien y pronto, muchos ánimos para ti y tu familia.

Os Tartarouchos dijo...

Lo de las listas de espera es demencial :(
Y odio que a los enfermos se los trate mal en los hospitales, sí, ya sé que no son todos, pero no debería haber ninguna persona así en un hospital, porque una sola lo puede estropear todo. :(

Ánimo, y mucha fuerza desde aquí para que tu mamá se ponga buena :*

Laurita dijo...

Cariño, desde aquí te envío todas toditas mis fuerzas para que mami salga pronto adelante. Esta enfermedad, como decía una amiga mía, es una carrera de fondo en la que lo más importante no es llegar pronto, sino llegar, y como también ella misma decía, esto es un pasito adelante y dos para atrás, pero nena, sois fuertes y no sólo lo superaréis, sino que además aprenderéis de lo vivido.

Un besazo.

Olivia_p dijo...

caray, lo siento mucho... si os apetece se puede hacer un escrito en atención al paciente que suele estar en la entrada, no sé si el hosital es privado. Yo trabajo en la sanidad pública, me parece una pasada la actitud de la auxiliar, porque aunque ande cansada si tiene mucho trabajo y no da abasto no es para ponerse así de borde siendo tu madre una señora educada y respetuosa, no hay lugar a borderías porque también las noches se pagan más y el día siguiente se libra (o más días según la cartelera) excepto que te coincida un paciente muy autoritario y desagradable que tb las hay, en ese caso cara seria y pocas palabras, amabilidad la justa. Me da mucha pena la gente ingresada con enfermedades graves y lo peor es la mirada triste y resignada de muchos, como reñirles si se hacen sus necesidades encima? por favor.
Mucho ánimo y un poco de suerte que todos la necesitamos, besos

albis dijo...

Telita lo de la auxiliar, lo suyo no tiene justificación alguna...

Mucho amor te mando desde aquí, preciosa, y mucha energía positiva y cariño también, espero leer buenas noticias pronto.

Un beso enorme!

Maie dijo...

Espero que todo mejore con tu mami... que fuerte lo de la enfermera. A uno no le hace falta esos "problemitas" adicionales cuando la situacion es lo suficientemente complicada tal como esta.
Mucha fuerza y pronta recuperacion...

Las labores de Debby dijo...

Ojala se mejore muy prontito, os deseo todo lo mejor.
Un beso

Silvia F.Keros dijo...

Vaya, siento muchísimo lo de tu madre.... espero que todo vaya muy bien y cuando todo esta pesadilla pase, por favor, oblígala a ir a todas las revisiones (y a alguna más), que es una enfermedad muy mala (y el que le han localizado está en muy mal sitio).

Un besito y mucha fuerza.

Carmen dijo...

Mucho ánimo y que se mejore tu madre.
Un abrazo

Assumpció dijo...

Muchísimos ánimos y mucha suerte!!!!
Un fuerte abrazo,
Asun

Carmen Mari dijo...

Seguro que todo pasará y acabará felizmente. Nosotros hemos pasado por todo eso. En el 2006 mi padre con 76 se opero de cancer de colon, fué una operación de caballo y ahora en agosto ha hecho años. Si te digo que la persona que operó a mi padre era una chica que no superaba los 35 años. Fué encantadora. La verdad que tuvimos mucha suerte con todo el equipo, pero había algunas que "paqué". Espero que pronto nos de buenas noticias y que tu madre esté en casa recuperada. Un beso y ánimos.

Vane dijo...

Pero bueno, no había visto este post!! llevamos un mes de locos y no me entero de nada.... qué rabia no haber estado antes aquí para apoyarte!

Bueno, qué tal está tu mami?? conozco varias personas con ese mismo cáncer y llevan ya varios años con el tema estable, podría decirse que hasta superado. La edad de tu madre es una gran ventaja. A mayor edad, menor lentitud de crecimiento de las células y por tanto menor riesgo de avance y reproducción de la enfermedad.
Además está en una zona que pueden ir cortando, lo que da mucho márgen...

Te deseo toda la suerte del mundo y mucho ánimo!!!!

Un abrazo fuerte

Eloisa dijo...

Siento muchisimo lo de tu madre.Pero seguro que las cosas mejoran,Mucho animo,son momentos muy duros.Un beso para todos.

Satautey dijo...

Justo me acorde de ti y pase a dejarte un comentario, pero ya lo veo todo resumido.
Espero q la cosa este mejor y q uds esteis animados.
Un beso enorme

Pilar dijo...

Dios bendito, pobre mama. Abrazala de mi parte si?

Barbara Est dijo...

Lo de la auxiliar no tiene nombre, no pases por alto poner una reclamación por escrito.

Muchisimo ánimo y un cargamento de energía positiva.

tusdirectos dijo...

Un besazo y mucho ánimo.

anamarin dijo...

Te copio y pego este mensaje:
Para agradecerte que un día pasaste por mi blog.
De vuelta, con poco tiempo pero con muchas ganas.
Gracias por seguir aquí.
Besos.

bailadora dijo...

Te dejo un beso muy gordo para tí, para tu mami y para mi Jorge.
Sois muy fuertes y tu mami aún tiene mucha guerra que dar.
hablamos pronto

e. lago (evaguein) dijo...

Cris. Te envío un montón de energía positiva. Que falta hace para que todo se empiece a poner un poco más derechito. Mil mimos a tu mami.
Y si, puede que esa auxiliar tuviera un mal día... pero, por favor, los que nos dedicamos a trabajar con personas enfermas... recordemos con más frecuencia que los días malos, nosotros más que nadie, tenemos que dejarlos fuera del trabajo. Si eres un buen profesional, aunque seas persona, tienes que aprender a manejar esto. No hay excusa para que no sea así...
Un besiño reina...