Desde que lo vi en Le 3ème bébé de la droguerie me encantó. Cuando Lamone y Anita el año pasado hicieron su excursión a París, les encargué la alpaca que indicaba el modelo, pero no fue posible. Así que no quedó más remedio que improvisar (aún no conocía a mi HadaMadrina francesa). En Laine et tricot encontré la Misti Alpaca Worsted, una baby alpaca 100%, en apariencia muy suave y con una gama de color que me gustó. Lo empecé en agosto (creo), pero no hice las cuentas demasiado bien...
El color gris azulado se me terminó en la mitad de la parte trasera del pantalón y el caldera cuando me faltaba una manga y el gorro de la chaqueta. De modo que tuve que mandar a pedir dos más de cada. Menos mal que Gwendola se portó de maravilla y me buscó justo las tintadas que necesitaba...
Después nació Jorge y el tiempo de tejer se redujo al mínimo exponente. Lo terminé en enero. Bueno, el gorro, que era más fácil, creo que un poco antes...
No pensaba hacer el gorro y los patucos, pero ya que tenía lana... Al final, me llegó justita para hacer todos los detalles, aunque a los patucos le tuve que hacer la franja caldera mucho más estrecha, porque solo quedaba una hebra.
Hay que reconocer que no es el tipo de hilo más apropiado para hacer un pantalón, ya que del roce suelta mucha pelusa. Aún así, es uno de los conjuntos que más me ha gustado de los que he hecho.
El modelo. La lana. El color. Me parece que ha quedado una combinación perfecta, de la que hemos disfrutado mucho este invierno.
Hace 1 año







