lunes, 25 de febrero de 2008

Narración oral


El finde comenzó bien. Reunión en Tenerife, con el tiempo justo antes para darme una escapada por Santa Cruz y un saltito por el Rincón del Patchwork. Un buen lugar para perderse, dar rienda suelta a las adicciones y gastar los cuartos.
La reunión no tenía buena pinta. Un par de días antes y ante la premura con la que fue notificada, le pregunté a uno de mis compañeros si no le resultaba raro. Me contestó que le daba demasiadas vueltas a las cosas. Debe ser que soy muy mal pensada. Sí, debe ser eso. Sólo éramos cinco personas, pero ninguna salió indemne. Enfado general.
La vuelta... en avión. Ni la labor que llevaba en las agujas me libró del dolor de cabeza que se me incrustó en la sien izquierda. Debe ser que se me vió el terror en la cara, porque al pedirle a una azafata una aspirina, me dijo:
- No se preocupe, dentro de unos minutos pasaremos estas turbulencias y el resto del viaje será mejor.
No me dió la aspirina.
La vuelta habría sido en barco si no fuera porque comenzaba el XVIII Festival Internacional de Narración Oral Cuenta con Agüimes, municipio que casualmente está muy cerquita del aeropuerto. Fui el viernes y el sábado. De los dos días me quedo con Maricuela, una chica aragonesa excelente contadora de cuentos. Cuando veo actuaciones de cuentacuentos me da la sensación de que me hago chiquita. Creo que debo retroceder a los cinco años y me descubro con la boca abierta y cara de sorpresa imaginando elefantes con lunares en lila que se meten en hormigueros (cómo? primero la trompa y después el resto del cuerpo... está claro...) o muchachos a los que les crecen margaritas en la cabeza. El festival ya cumple dieciocho años, yo lo descubrí hace cinco o seis, pero espero seguir compartiendo cuentos muchos años más. Me gusta Agüimes. Se respira otro aire allí.
El domingo nos dimos una vuelta por el mercado de Santa Brígida. Buenos productos. Gente del campo vendiéndolos. Buena gente.
Lo malo de ir al mercado a mediodía es que después no da tiempo de cocinar, así que acabamos en un marroquí. Me encanta la pastela!!!!! Sin embargo, los postres me parecen un poco sosos. En una ocasión le pedí al camarero miel para endulzar el postre de la casa y casi me fulmina con la mirada.
Quizás fue la falta de azúcar, un fin de semana poco habitual o lo nerviosilla que he estado después del viernes, pero lo cierto es que el domingo por la noche aún me dolía la sien. Las consecuencias de la reunión no han tardado mucho en llegar. Ayer uno de mis compañeros solicitó un cambio de área. Lo malo de cortar cabezas es que nunca sabes hacia dónde va a salpicar la sangre.

9 comentarios:

Mrs. Knook dijo...

Vaya por dios! Bueno, espero que el dolor de cabeza no te dure mucho...

violetazul dijo...

Vaya amiga! Cabezas que se cortan, que salen rodando, y uno con cara de asombro viendo como salpica la sangre..
Me hubiera encantado ir al festival de cuentos de Agüimes..
Nos perdemos en un cuento???
Últimamente y con tanta negatividad en el ambiente, creo que es el único sitio donde guarecerse un ratillo.. a ver si pasa esta nube tóxica!
Besos guapa!

AnyGlo dijo...

A eso lo llamo yo tener un fin de semana entretenido!!!! Jajajajaja!!!
Un saludito!!!!!!!!!!

Pilar dijo...

Me alegro de que disfrutaras del fin de semana. Por lo menos estuviste entretenida, y no comiendote la cabeza a jornada completa. Ya sabes cariño, las peleas, de una en una. Animo :)

Luisilla dijo...

Hola wapa, qué envidia lo del cuentacuento en Agüimes... en fin, espero poder ir con las nenas algún día a los carnavales, a Claudia le encantaría ( y a mí +)
En cuanto a Lia Knits he visto en su página que venden la lana y los patrones por separado, así que supongo que no tendías que coleccionar agujas :))
La lana es una maravilla, no sudan las manos, no cruje en las agujas de madera tiene un color precioso... se nota que me he enamorado de esta lana? y en cuanto al precio, pues si, es carete pero creo que por esta vez merece la pena, además mi problema es que no tengo una tienda como vuestro palacio de las lanas cerca, y tengo que ir a Barcelona a buscar lanas con cierta calidad pro lo que tampoco me salen muy baratas.
Espero haber resuelto tus dudas. Un abrazo.

van dijo...

Suena bien ese festival... me encantan los cuentacuentos... me quedo con ello de tu texto, olvidemos los dolores de cabeza y los contratiempos... más difícil resulta que un elefante con lunares en lila se meta en un hormiguero y lo hace

:D

besos desde madrid

Maie dijo...

Que interesante... yo jamas he oido a un cuenta cuentos...
Uy.. ijala las cosas en el trabajo se hayan mejorado esas situaciones lo ponen a uno en una tensa calma horrible...demasiado malo para la salud...
Saludos

Satautey dijo...

Buen sitio el de Santa Brígida para visitar, jejeje.
Besos

Glora dijo...

Me ha encantado tu post.
Yo no he podido ir en esta ocasión a escuchar y admirar a los cuenta(y)cuentos. La verdad es que cuando están entre nosotros el ambiente cambia. Lo digo porque estos días he visto a algunos de ellos caminando por aquí, por Arinaga, y lo llenan todo de magia.
Entiendo perfectamente tus sensaciones al escucharlos, a mí me pasa lo mismo, ¿no tienes también la impresión de que sólo te cuentan el cuento a ti? ¿de que no hay nadie más alrededor?.
Ah... y ese compañero tuyo debería confiar más en tus intuiciones... Un beso y buena semana!